sábado, 10 de diciembre de 2011

¿EL CUIDADO DE LA CAVIDAD ORAL EN ELAS GESTANTES?


Los cambios que se producen en el embarazo hacen a la futura mamá más susceptible a la gingivitis y la caries.
La higiene dental y los hábitos nutricionales adecuados destierran el viejo mito de que cada embarazo cuesta un diente.
Durante el embarazo se producen grandes cambios en la mujer a todos los niveles: en el aspecto físico, en el químico y en el psicológico.

Esto hace que la cavidad bucal de la embarazada sea más susceptible a padecer gingivitis y caries.

Alimentación

Es fundamental tener una alimentación equilibrada no sólo para evitar las alteraciones bucales sino para la salud general de la madre y la salud y desarrollo de su bebé.
El proceso de formación de los dientes del bebé comienza entre el tercer y el sexto mes de embarazo.
Es importante un aporte adecuado de vitaminas como la vitamina A y la vitamina D y minerales como calcio y fósforo cuyo aporte esencial para la formación de los huesos y los dientes del futuro bebé.

Es necesario también un aporte adecuado de lípidos, entre los que se encuentran los ácidos grasos esenciales.

Los ácidos grasos esenciales son el linoleico y el alfa-linolénico, que son precursores del omega 3 y omega 6, y son fundamentales, entre otras cosas, para el desarrollo adecuado del sistema nervioso.

 Las proteínas de calidad que aportan la carne, el pescado, los huevos y la leche son imprescindibles como material de construcción de todos los órganos del bebé.
Es importante también un adecuado aporte de hidratos de carbono pero hemos de distinguir entre los hidratos de carbono complejos y los simples.
Son preferibles los llamados hidratos complejos, como el pan, las pastas, las patatas, el arroz, etc.

 Estos son la principal fuente de energía de liberación lenta y son necesarios para un adecuado equilibrio nutricional y para el desarrollo del bebé.

Los hidratos de carbono simples o refinados son más cariogénicos que los complejos y pertenecen a este grupo el azúcar, y los alimentos dulces como los caramelos, los pasteles, la repostería, etc., los cuales tienen un gran potencial de producción de caries, por lo que deben evitarse.

Durante el embarazo aumenta la apetencia por estos productos de modo que si la futura mamá los toma entre horas es aconsejable que se lave los dientes después.

Higiene bucal

Es necesario en esta etapa del embarazo extremar los cuidados dentales.
Las alteraciones bucales propias del embarazo, aunque frecuentes, no son inevitables y pueden prevenirse realizando una adecuada higiene dental con un cepillado después de las comidas y usando la seda dental.

Una limpieza cuidadosa eliminará la placa bacteriana que es la causante de la caries dental y de la gingivitis.

 Es preferible usar un dentífrico que contenga flúor, que es antibacteriano y refuerza el esmalte dental.

Visitas al odontólogo

Lo ideal es comenzar el embarazo con una boca sana, sin caries ni otros problemas como gingivitis, sarro, flemones, etc. ya que estas patologías no sólo afectan a la salud de la madre, sino también a la del hijo.

 Es aconsejable realizar visitas periódicas al dentista, que podrá efectuar los tratamientos oportunos y detectar y prevenir cualquier alteración para que la salud bucal sea la óptima.
Si no se ha acudido antes, las revisiones dentales pueden hacerse sin problema durante el embarazo.

Pueden realizarse algunas intervenciones odontológicas ya que existen ciertos fármacos y anestésicos que pueden usarse durante el embarazo.

Pero los tratamientos que no sean de máxima urgencia deben posponerse para después del primer trimestre.
En la última mitad del tercer trimestre también es aconsejable evitar las intervenciones odontológicas.
Si no se tiene el hábito de acudir al dentista cada seis meses este es un buen momento para comenzar a hacerlo.
Por mucho tiempo hemos sabido que muchos factores de riesgo contribuyen a que las madres tengan bebés prematuros con bajo peso: el fumar, el uso de alcohol y drogas, e infecciones.

En la actualidad se tiene mayor evidencia que sugiere un nuevo factor de riesgo: la enfermedad periodontal.

Las mujeres embarazadas que sufren de enfermedad periodontal poseen 7 veces más riesgo de tener bebés mucho antes de tiempo y muy pequeños.
Se requieren mayores investigaciones para confirmar cómo la enfermedad periodontal afecta los resultados del embarazo.

Lo que sí sabemos ahora es que la enfermedad periodontal es una infección y todas las infecciones son motivo de preocupación entre las mujeres embarazadas, ya que representan un riesgo para la salud del bebé.

Si está planeando embarazarse, o tiene riesgo de adquirir la enfermedad periodontal, es de importancia que incorpore a sus cuidados prenatales los hábitos de una buena salud periodontal.
A las mujeres embarazadas, o aquellas que planean embarazarse, se les aconseja hablar con sus dentistas o periodoncistas sobre la evaluación periodontal, ya que encías sanas conducen a un cuerpo más sano y a un bebé más sano.

Es aconsejable realizar visitas periódicas al dentista, que podrá efectuar los tratamientos oportunos y detectar y prevenir cualquier alteración para que la salud bucal sea la óptima.

Si no se ha acudido antes, las revisiones dentales pueden hacerse sin problema durante el embarazo.

Pueden realizarse algunas intervenciones odontológicas ya que existen ciertos fármacos y anestésicos que pueden usarse durante el Embarazo.

Pero los tratamientos que no sean de máxima urgencia deben posponerse para después del primer trimestre.

En la última mitad del tercer trimestre también es aconsejable evitar las intervenciones odontológicas.

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